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Científicos del Bio Architecture Lab (EE UU) han modificado genéticamente la bacteria E. coli para que digiera los azúcares de las algas marrones y las convierta en etanol. De esta manera, las algas podrían ser una fuente rentable de energía, según afirman los autores del proyecto.
La compañía española generará bioetanol y biobutanol a partir de la paja y el bagazo procedente de la caña de azúcar.
Una investigación pretende producir enzimas a bajo coste a través de una fermentación de residuos agrarios en estado sólido para facilitar la obtención del biocombustible.
La instalación utilizará como materias primas sorgo, maíz, cebada y trigo, que serán tratados mediante los procesos de molienda seca y fermentación “batch”.
Las inversiones globales en fuentes de generación limpia alcanzaron el año pasado un valor récord de 211.000 millones de dólares.
El objetivo es diversificar el mercado europeo de este biocombustible, promoviendo una producción sostenible en plantas descentralizadas de pequeño y medio tamaño.
El proyecto tendrá una capacidad de procesamiento de 2.100.000 t anuales de caña de azúcar e incluye una central de cogeneración eléctrica de 40 MW.
OLAER IBÉRICA ha suministrado un calderín antiariete de 2.000 l del tipo vertical y de construcción especial para trabajar con combustible biodiésel. Se trata de un depósito antiariete hidroneumático de vejiga.
El sistema garantiza un gran ahorro energético y económico, ya que opera a bajas temperaturas y permite reducir las etapas de purificación.
Los biocarburantes en España 2008-2009 La mitad de las treinta y seis plantas de biodiésel en España se encuentran actualmente paradas, mientras que casi todas las restantes...
LA PODA DEL OLIVAR: AVANCES HACIA EL DESARROLLO DE UNA BIORREFINERÍA
La misma cantidad de biomasa logra que las baterías eléctricas suministren energía para recorrer más distancia que con las de etanol.
Esta planta acuática produce hasta seis veces más etanol que el cereal, lo que permitiría acelerar y abaratar la fabricación de biocombustible.
La compañía de bioenergía sueca SEKAB ha recibido el premio "Sustainable Bioethanol Award" por su desarrollo de etanol sostenible verificado y la tecnología de bioetanol basada en celulosa en un evento celebrado en Bruselas al que asistieron los principales líderes en biocombustibles.