patrocina
La provincia andaluza dispone de más de 529.000 toneladas al año de materia sobrante accesible de la industria agroalimentaria para producir metano.
El resultado obtenido es un producto más ligero de peso pero con la misma resistencia y con más propiedades aislantes, tanto térmicas como acústicas.
El SIG pretende así atender una necesidad que los agricultores y fabricantes de insumos del sector llevan demandando desde hace años.
Los socios de esta iniciativa europea se han reunido en Logroño para dar el “banderazo de salida” al trabajo de investigación.
Los responsables de la investigación están actualmente realizando pruebas mecánicas, de resistencia, elasticidad, transparencia y opacidad del material obtenido.
La planta está diseñada para tratar 130.000 toneladas al año de residuos agroindustriales procedentes de cultivos energéticos o ganadería, y podrá generar 20 millones de m3 de biogás al año.