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Esta alternativa podría ayudar a que poblaciones pequeñas amorticen parcialmente el coste que genera la depuración de las aguas residuales.
Los fangos generados en el proceso de tratamiento tienen potencial para cubrir más de la mitad del consumo de energía de una EDAR, que supone en torno al 30% de los costes globales de explotación.
El sistema evitará el uso de reactivos químicos y no incrementará de forma significativa los costes asociados al proceso de depuración.
La nueva tecnología permitirá un ahorro del 45% del coste del agua desalinizada, mientras que reducirá un 74% el consumo energético en las depuradoras.
A finales del año pasado se encontraban en explotación 2.950 EDAR urbanas, 600 más que en 2004.
Los galardones reconocen el modelo de financiación público-privada de la depuradora de Atotonilco (México) y los avances técnicos y medioambientales implantados en la desalinizadora de Beckton (Reino Unido).
Esta actuación dotará a la planta de la mejor tecnología disponible con el fin de incrementar su capacidad de tratamiento.
Ampliará la capacidad de tratamiento de dos estaciones depuradoras por un importe superior a los 20 millones de euros.
De esta forma se optimiza el conjunto de las instalaciones, tendiendo a una planta energéticamente autosuficiente y elevando la cota de eficiencia energética y económica.
Estas actuaciones resolverán varios problemas, entre los que se encuentra el mal olor procedente de la EDAR, y mejorarán el saneamiento de San Sebastián - Bahía de Pasajes.