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01/06/2010
Las revoluciones del filtro y de la rosca transportadora, además de la fuerza de presión del extractor, se adaptan automáticamente a la presión de masa dominante antes del filtro. Con esta regulación, la suciedad de la masa de material extraño de fusión descargada es del 50 al 60%.
De esta forma, la pérdida de fusión es igual o menor que el contenido de suciedad. Así, si el contenido de material extraño es del 5%, la pérdida de fusión solamente será del 4 al 5%.
Debido a las perforaciones cónicas del ERF, también se evita que la superficie de filtrado se obstruya.
Otra gran ventaja del ERF es la muy elevada presión de fusión constante. Gracias a su diseño especial, también se adapta especialmente para filtrar material plástico sucio de goma o silicona.
A diferencia de los filtros de tela metálica, los orificios de filtrado del ERF son redondos, con lo que la precisión mínima de filtrado es actualmente de 100 μm.
En algunos materiales, el grado de suciedad del 0,1 al 0,5% es suficiente para que resulten inutilizables. Así, el acabado de superficie o la solidez sufren las indeseadas partículas de suciedad. Por esta razón, la precisión de filtrado puede variarse de acuerdo con las necesidades del usuario.
Con el filtro de fusión ERF, que trabaja de forma completamente automática y continua, también es posible minimizar los costes de personal; además, gracias a una pantalla táctil es fácil de utilizar y el usuario aprende su funcionamiento en poco tiempo.
Resumiendo, los filtros de fusión de la serie ERF ofrecen un aporte esencial a la preparación ecológica y económica de materiales muy sucios y contribuyen al ahorro de costes, permitiendo lograr óptimos productos finales incluso en caso de grandes cantidades de materia extraña.
Palabras clave: tratamiento de residuos, reciclaje,
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